Ángeles

Cecilia Garcia

Mi nombre es Maria Cecilia. Nací en San Carlos, Uruguay, un lugar entre el mar y el campo. Emigré a Estados Unidos a los veinte años. En busca de aventuras que me llevaron directamente a la realidad. Veinte años después ya madre de dos, dueña de mi propio negocio, habiendo alcanzado el sueño americano, me encuentro, ahora si, de aventura en Cuba. Una noche perfecta, la compañía ideal, la casa de la trova en Trinidad, y mi compañera me pregunta: si pudieras pedir un deseo sin límites cuál sería? Sin dudarlo contesté: Cien Ángeles por niño. Quisiera que cada niño tuviera a su lado Cien Ángeles que lo protejan, que lo acompañen, que lo guíen, que lo amen. Tiempo después me involucré en un viaje con propósito. Ya más cercano a mi inspiración, participo como intérprete en una misión médica humanitaria en Berlín, El Salvador. Gracias a la misión Sagrado Corazón de Iowa donde un grupo de cuarenta voluntarios americanos junto a una delegación igual de grande de locales, logran dar consulta médica, dental y oftalmológica a más de mil seiscientas personas en un período de seis días. Que experiencia tan maravillosa. El interés que muestran los voluntarios, el amor que depositan en lo que hacen. El verdadero amor sin condiciones. El aprecio y el cariño de quienes reciben esta ayuda es inmensurable. La diferencia que estos actos de amor realizan en ambos lados de la ecuación es impagable. No pude desde entonces dejar de pensar en cómo más poder ayudar. Como mejorar el servicio que ya otros están prestando? Como lograr que otros participen? Como dejarle saber al mundo cuál es la verdadera realidad del mundo? Desde entonces trabajo junto a un grupo de colaboradores, para llevar a cabo esta nueva organización sin fines de lucro llamada Cien Ángeles. Destinada a proveer servicios médicos, básicos y de confort a niños en situación precaria alrededor del mundo. Buscamos apoyar a las misiones que ya trabajan en este campo. Buscamos llevar a cabo nuevas misiones. Buscamos proveer juguetes, mantas y almohadas a niños necesitados. Buscamos dejar un mundo mejor del que encontramos. Esta es mi misión y se que es la de muchos más. Trabajemos juntos en ello. Muchas gracias.

Yadira Torres "Yaya"

¡Hola! Mi nombre es Yadira “Yaya”. Soy asistente médico bilingüe y tengo mas de 15 años de experiencia en el campo de la atención médica. A temprana edad, sabía que quería trabajar con personas de manera significative y tener un impacto positive en mi comunidad. Creo que la clave del éxito en cada área de la vida se logra al tener una actitud positive, compromise e integridad. Me gust air de excursion, viajar y pasar el tiempo con mi familia y amigos. Tuve el placer de conocer a Cecilia, la fundadora, en un taller de liderazgo donde habló sobre su vision de One Hundred Angels. Inmediatamente, me inspire en su passion y supe que tenia que ser parte de ella. Estoy agradecida de estar aquí y conocer gente maravillosa todos los días. Unidos, hacemos la diferencia.

Nisha

Nisha Chandran

¡ Hola, soy Nisha! Nací y crecí en Chicago, Illinois. Soy doctora en pediatría. Tuve la fortuna de realizar mi formación profesional en la escuela de medicina en la parte sur de la India. Ahí es donde surgió mi amor por cuidar de los niños, y el trabajo con las comunidades rurales se arraigaron. Practicar Pediatría en el área de Chicagoland ha sido una experiencia gratificante: ¡ me encanta poder ayudar a los niños y a sus familias de cualquier manera que me sea posible! Ahora soy feliz de ser parte de algo más grande y ayudar en un entorno más importante. Ser parte de estos ángeles es una gran experiencia y soy feliz de poder usar mis habilidades para ayudar a hacer la diferencia.

Melvin Abarca

¡Hola! Mi nombre es Melvin Abarca, nací en El Salvador en una ciudad llamada Berlín al oriente de mi país, en una zona montañosa, entre clima fresco por lo cafetales con una vista hermosa, soy el menor de cinco hermanos; estudié y crecí en mi ciudad natal, junto a mis hermanos y mi madre quien es mi mayor ejemplo e inspiración; desde niño aprendí de ella que de lo poco con lo que se cuenta, se puede ayudar al que más lo necesita. Fui creciendo entre el olor de la medicina natural, ya que mi madre trabajaba elaborándola en la iglesia de mi ciudad, donde también llegaban brigadas de médicos para dar consultas gratis junto con medicamentos, a la edad de 12 años siendo un niño conocí a una de esas brigadas, de la cual mi madre era voluntaria, por lo que ella trataba la manera de que nosotros juntos con mis hermanos ayudásemos en lo que se pudiese. A los 20 años de edad me toco dejar mi casa, junto con mi hermano mayor logramos obtener una beca para poder estudiar medicina en Cuba, fue difícil el dejar a mi madre, pero iba con la ilusión de convertirme en un médico, llevando como meta el finalizar mi carrera y ayudar al que más necesite, más sin embargo al finalizar mi primer año de carrera me lleve el golpe más duro que puede recibir cualquier ser humano en este mundo: falleció mi madre! Desde ese día yo le hice la promesa de terminar mi carrera y seguir su ejemplo. Me gradué como médico en el año 2013, regrese a mi país, a mi casa, a mi ciudad, con la misma convicción de poder ayudar al que lo necesite. En el año 2014, por medio de amistades se me da la oportunidad de poder colaborar con una brigada médica (Misión Sagrado Corazón de Newton, Iowa) para llevar consultas a las comunidades de la zona rural de mi ciudad, y ¡Sorpresa! Son las mismas personas que conocí siendo un niño, lógicamente con el pasar de los años, ellos no sabían que era aquel mismo niño con la ilusión de poder colaborarles en lo que se pudiese. Con el pasar de los días pues ellos se enteran de mi historia con ellos, se quedaron sorprendidos como yo en su momento lo estuve. Gracias a ellos se me dio la oportunidad de entablar la amistad con la persona que inició este proyecto de: “CIEN ANGELES” que al contarme en lo que consistía solo daban ganas de ponerse a trabajar de inmediato, hoy por hoy pues estamos trabajando para poder hacer un proyecto no para beneficio de nosotros, sino para beneficio de los niños, que como me dijo esta misma persona “son el futuro de nuestra sociedad” confiando y creyendo que Dios nos llevará a donde haga falta. Y como dijo José Martí: “UN MUNDO MEJOR ES POSIBLE” Atte. DR. MELVIN ABARCA

Angelica Ortiz

¡Hola! Mi nombre es Angélica Ortiz, soy la segunda hija de cuatro hermanos. Crecí junto a mi madre y mi padre, mis grandes inspiraciones de lucha y amor. Nací en San Luis, Sonora, México, donde hace más calor que en el sol. Cuando tenía 10 años, emigré a los Estados Unidos, al país que ahora llamo mi hogar. Sin olvidar mis raíces y el país que me vio nacer. Felizmente casada con el amor de mi vida y madre de dos maravillosos hijos, Sebastian y Uriel. Trabajo en el campo de la salud médica desde hace más de 15 años. Sin olvidar mi sueño de niña "Ser enfermera e ir a África para curar a los niños" Sueña con una chica que a pesar de los años está viva y viva en todo momento. Nada es una coincidencia ... es sincronicidad y conociendo al fundador de este hermoso proyecto, me enamoré de él y sentí que el sueño de esa chica estaba a punto de realizarse. La unión es una fortaleza, sé que es mi misión en la vida: cuidar de las generaciones presentes y futuras, empezando por los niños.

Milagro Rodriguez

Milagro Rodríguez, salvadoreña y residente en la ciudad de Berlín al oriente del país. Nací en una zona rural, y desde muy joven fui testigo de las necesidades y el sufrimiento ocasionados por la pobreza y por la violencia social. En 1980, en mi época de estudiante, vi frustrados mis sueños de continuar estudiando debido al inicio de la guerra civil que por 12 años desangró a nuestro país incrementando el dolor y el sufrimiento de muchas víctimas inocentes, especialmente de los niños. Mi familia y yo nos trasladamos de la zona rural a la ciudad de Berlín. Sentí la necesidad de prepararme para no ser únicamente una víctima más, y lo que antes era frustración se convirtió en la oportunidad de desarrollarme como "ser humano" y en 1980 me inicié como catequista, y posteriormente ingresé a los talleres de Pastoral Social donde me capacité en las áreas de Derechos Humanos, primeros auxilios y maestra popular. Yo estaba consciente que ésto era un riesgo porque ya había una larga lista de promotores sociales, catequistas, sacerdotes, y hasta un Obispo asesinado; pero fue precisamente el testimonio de vida y el asesinato del Obispo Monseñor Romero, "San Romero" lo que me inspiró a servir. La primera experiencia la tuve como maestra popular. Las escuelas en los cantones habían cerrado para proteger a los maestros. La Iglesia impulsó un programa para que los niños y jóvenes tuvieran la oportunidad de estudiar; pero debido a la persecución que amenazaba nuestras vidas, dos años después la Iglesia decidió sacarnos a las mujeres del proyecto. Yo comencé a trabajar como promotora de Derechos Humanos en la Parroquia de Berlín, y al mismo tiempo me seguí capacitando en primeros auxilios. En todo este proceso he conocido personas maravillosas, solidarias, que han apoyado y promovido diferentes programas de ayuda humanitaria. La realidad del país ha cambiado, pero las necesidades persisten, y sería muy poco lo que podríamos hacer a nivel local sin la ayuda que nos brindan las personas e instituciones que confían en nuestra labor de servicio, pero sobre todo porque son sensibles al sufrimiento de nuestra gente. Gracias Cecilia, gracias "Cien Ángeles" Bendiciones, Milagro.

Conviértete en el ángel que el mundo necesita

Contáctanos y descubre como puedes convertirte en un Ángel